Peso falls to 18 to the US dollar as oil, Fed worries impact both currencies
El lunes, el peso mexicano volvió a tocar la barrera de los 18 pesos por dólar, una caída que marcó más de un uno por ciento respecto al viernes y superó el seis por ciento en comparación con su punto más fuerte del mes.
El lunes, el peso mexicano volvió a tocar la barrera de los 18 pesos por dólar, una caída que marcó más de un uno por ciento respecto al viernes y superó el seis por ciento en comparación con su punto más fuerte del mes. Este movimiento, aunque puntual, refleja la fragilidad de la moneda frente a la combinación de riesgos globales y decisiones de política monetaria que están sacudiendo a los hogares, los pequeños comerciantes y los migrantes que envían remesas a sus familias en el interior del país.
El contexto de la devaluación: más que una cifra
El descenso del tipo de cambio a 18,00 no es simplemente un número; es el eco de una mayor aversión al riesgo que se ha extendido por los mercados internacionales. Según el periódico El Financiero, la subida de los precios del petróleo, impulsada por la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de rechazar una propuesta iraní para reabrir el Estrecho de Hormuz, encendió la inquietud entre los inversores. Al mismo tiempo, la Reserva Federal de EE. UU. elevó su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos a un rango de 3,75 %‑4 % a principios de mes, lo que alimentó la expectativa de una política más restrictiva.
En este escenario, el peso, que había disfrutado de la ventaja de una diferencia sustancial entre la tasa de Banxico (6,50 %) y la de la Fed, vio cómo esa brecha se reducía. Cada punto adicional que la Fed añada a su tasa podría cerrar aún más la diferencia, debilitando la posición del peso frente al dólar y, por ende, afectando el poder de compra de los mexicanos.
El “super peso” y su breve respiro
Hace apenas unas semanas, la prensa local celebró el regreso del llamado “super peso”, cuando la moneda se cotizaba por debajo de 17 pesos al dólar. Ese momento de optimismo surgió en medio de la expectativa de que la política monetaria mexicana seguiría siendo más atractiva que la estadounidense. Sin embargo, la reciente devaluación a 18 pesos muestra cuán volátil es esa ventaja cuando los factores externos —como los precios del crudo y la política de la Fed— se vuelven más agresivos.
Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, recordó en sus publicaciones de X que la última vez que el peso alcanzó los 18 pesos por dólar fue el 31 de marzo. Su comentario, “¿Dólar fuerte o peso débil? Ambos”, subraya la dualidad del fenómeno: no se trata solo de una moneda débil, sino también de un dólar que mantiene su fortaleza a nivel global.
Impacto en la economía cotidiana de los mexicanos
Para las familias que dependen de los ingresos de sus trabajos en el sector informal, la subida del tipo de cambio se traduce en precios más altos en los tianguis y en la tortillería del barrio. Los costos de los productos importados, como los fertilizantes o los alimentos procesados, aumentan, lo que presiona los presupuestos de los hogares en la colonia y en los pueblos mágicos que dependen del turismo interno.
Los pequeños empresarios que importan materias primas sienten el peso de la devaluación en sus balances. Un productor de artesanías en Oaxaca, por ejemplo, verá cómo su margen se reduce si necesita comprar insumos del extranjero, mientras que los exportadores pueden beneficiarse ligeramente al recibir más pesos por cada dólar vendido. Sin embargo, la incertidumbre sobre la dirección futura del tipo de cambio dificulta la planificación a mediano plazo.
Remesas y la presión sobre los migrantes
Las remesas, que representan una fuente vital de ingresos para millones de familias mexicanas, también se ven afectadas por la fluctuación del peso. Cuando la moneda se debilita, cada dólar enviado por un familiar en los Estados Unidos se traduce en más pesos para el receptor. No obstante, la volatilidad genera incertidumbre: los migrantes pueden temer que una nueva alza del dólar reduzca el valor real de sus envíos si la inflación interna se acelera.
En comunidades de la frontera norte, donde el flujo de dinero es constante, los residentes observan de cerca los movimientos del tipo de cambio, pues estos influyen directamente en la capacidad de sus familiares para cubrir gastos médicos, educación y mejoras en el hogar.
Perspectivas de la política monetaria mexicana
Banxico mantiene su tasa de referencia en 6,50 %, una cifra que ha sido el pilar de la confianza en el peso durante el año. Sin embargo, la diferencia con la Fed se ha estrechado, y los analistas advierten que un nuevo aumento de la tasa estadounidense podría cerrar aún más la brecha. En ese escenario, la autoridad monetaria mexicana tendría que decidir si subir su propia tasa para proteger el valor de la moneda o mantenerla para no encarecer el crédito interno.
El propio Siller señaló que el nivel de 18,0080 pesos por dólar, observado al final de 2025, podría repetirse a finales de 2026. Esa proyección, basada en la tendencia actual, sugiere que la moneda podría permanecer en torno a ese rango si persisten los factores externos que la han presionado.
Reacciones del mercado y de los analistas
Los datos de Bloomberg mostraron que a las 15:00 hora de la Ciudad de México, el peso cotizaba a 17,99 pesos por dólar, mientras que el cierre oficial de Banxico a las 14:10 fue de 17,94, marcando una depreciación de 1,3 % respecto al viernes. Estas cifras, aunque parezcan modestamente diferentes, son significativas para los operadores del mercado cambiario, que ajustan sus posiciones en función de cada movimiento.
Los analistas de Banco Base, liderados por Siller, han enfatizado que la combinación de un “dólar fuerte” y un “peso débil” es una realidad que no se puede atribuir a un solo factor. La subida de los precios del crudo, la política de la Fed y la percepción de riesgo global se entrelazan, creando una presión constante sobre la moneda mexicana.
Lo que viene para los mexicanos y la necesidad de políticas de apoyo
Ante la volatilidad cambiaria, la prioridad para el gobierno debe ser proteger a los sectores más vulnerables. Programas de apoyo a pequeños productores, subsidios temporales a los precios de los alimentos básicos y medidas para estabilizar el costo de la energía pueden mitigar el impacto de una moneda más cara.
Al mismo tiempo, la transparencia en la comunicación de Banxico y la coordinación con la política fiscal son esenciales para evitar que la incertidumbre se traduzca en una espiral de inflación. Mientras tanto, los mexicanos continúan ajustando sus presupuestos, buscando ofertas en los mercados locales y apoyándose mutuamente en sus comunidades, tal como lo hacen en los tianguis y en las plazas de los pueblos mágicos.
This article was produced with AI-assisted research and editorial support. Reporting is based on the source material cited below. Sources: Mexico News Daily; mexiconewsdaily.com; Global1.News (29 September 2026).
By Rosa Martinez, Staff Writer
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